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lunes, 6 de julio de 2009

Me veo claramente



Me veo claramente, hace tan solo unos meses expuesto en estas líneas buscando frases que despertaran los sentidos. Me veo claramente afilando el corazón como un pintor preparando su pincel: minucioso, curioso, atento.

Un día sin más y sobre todo sin querer, mi mirada más navegante se amurallo en aquel metro cuadrado donde me encerró. Al principio pensé que con Ella, juntos y acompañados, luego al caer en la cuenta, encerrados sí pero en distintas celdas. Y no sentí la clausura, en islas más desiertas naufragué, ni siquiera hubo fobias ni claustros, simplemente viví en el espacio y hasta en tan corta franja sentí existir. Pero no contaba con la falta de aire, no contaba con su existencia y la posibilidad de su ausencia; y sin pensar respiré derrochando aquel bien preciado, aquel oxigeno aromatizado que igual embriagaba como asesinaba, y lo perdí y se acabó y desvanecí.

Y ya consciente, como en el retardo de un sueño, lejos ya de las paredes y la estreches, el destino, ese sabio de los resúmenes, me llevo a las costas semidemocráticas del mar de la multitud, de espacio abierto de sueños, de ser ala que dibuja el cielo, de ser viento que revolotea por entre las calles. Y mis ojos volvieron al celeste del más allá del mar, a ser soñador del horizonte y ser nadador de emociones sin tener que mirar atrás.

jueves, 19 de julio de 2007

TRANSITO


“Pasará entre la decisión y la duda, pasará a plena luz y a oscuras... [...] Sal corazón que se nos va la vida, sal corazón que por nosotros pasará” Javier Ruibal


Hoy es un día distinto, distinto porque sí. Porque a mi me da la real gana y placer. Hoy es el día de desencuentros con el mundo y reencuentros con el yo. Hoy es distinto el amanecer porque lo pinto a mi antojo y nunca me gusta que amanezca igual. No es que tenga que resolver las dudas de mi existencia humana inducido por el mundial stress o el desanimo general, y decida poner puño sobre la mesa contra mi cotidiana vida. No, es algo más complejo que todo eso. La simplicidad de la existencia es totalmente contraria a nuestro deseo de vivir, por eso es tan interesante. Por eso es tan interesante hacer revoluciones.

Hacer La Revolución es sacrificar un pensamiento y reemplazarlo por otro. Es recordar que hay algo que nos hace luchar, algo... eso, eso por lo que hay que pelear para que no nos quiten la libertad de ser revolucionarios. Pero no como El Ché, Chaplin o los Beatles, revolucionarios de nuestra propia vida, aunque solo sea por un momento, por el placer de que pase “ese momento”. Reconozco que no estamos en tiempos de revolucionarios ya que hoy en dia los consideran “locos” o “personaje”, inadaptados en una palabra. Lo único que diferencia un loco de un genio es el éxito y cada vez el éxito pasa más de moda. Por eso hoy me regazaré en la locura, tan genio como figura, tan tonto como soñador para rendirme a la evidencia de tener que ser quien soy.

Hoy me decido a plantar un árbol firme que me agarre a la tierra mientras intento que mis palabras vuelen mas allá, como el eco, como una canción.
Hoy me decido a colgar mi cartel de “se buscan sueños”.
Hoy no respeto ni a mis religiones, ni a mi sentido de deber y la felicidad, ni a mi insultante falta de fé ante el quedirán. Hoy renace la nueva forma de entender.
Hoy recojo alientos de cansancio y los arrojo ante el espejo, poniendo la cara, desafiando lo que veo y combatiendo el tiempo, el maldito tiempo.
Hoy decido seguir, seguir sin mirar atrás, recordando siempre quien soy y gracias a quien, porque les debo el haber tenido un camino.
Porque hoy comienza La Revolución, una revolucion que me llevara hasta otra, como la que me trajo a esta.


Foto: Robada del blog de Tu psicópata favorito.